The Same Old Shit a Different Day

The Same Old Shit a Different Day

jueves, 25 de marzo de 2010

Al Norte siempre estarán las estrellas

Los colores invaden la madruga. Va apareciendo la luz de vida coherente del mundo real, pues el sol está presente para que hoy sea un nuevo día.
Este momento puedo sentir como el calor de cada célula de mi rostro, van llenando de vida todos mis sentimientos.
Lo extraño? es que las rimas no salen como deseo en este momento, sin embargo me siento mucho más vivo que ayer y con una extraña esperanza de lo que podría y no podría ser... de lo que fue o no fue nunca... de lo que me importa... de lo que pasa ahora.

Mientras trato de viajar con mi mente, lo único que se me viene a la imaginación son las líneas de tu rostro... que por fin las memoricé y puedo tenerte cuando sea necesario, pues los sueños, la esperanza y las ilusiones son lo único que me queda y no las daré a cambio por nada... nada.

(David... es la música... no te acompaña nada)

Respiro profundo y sé que esto es lo que quiero. No me importa que me digan que estoy mal ni que estoy bien. Tampoco me importa si alguien me sigue o no; lo único que importa es vivir cada instante con una sonrisa al norte donde están todas las estrellas.
Las lágrimas que dejan huella en mi rostro, hacen ver que no importa cuanto sufra o llore, lo que de verdad importa es que grito ante los vientos que estoy agradecido de estar vivo y poder sentir todo lo que siento. Llámenlo Dios, amistad, amor o quién sabe cuanta mierda más... para mi. Sí, para mi esto es sólo vida.

Tengo tanto que decir y tan poco que escribir... el sol me tienta a que lo salude... sigo adelante, siempre sigo adelante.

sábado, 20 de marzo de 2010

Lo Naranjos y los Negros

Eran las 5 de la mañana y algo no iba bien. Las luces se fundían con el silencio que llamaban a la puerta de los distintos pensamientos de un momento inoportuno. La sed y sequedad del instante, hicieron que mi necesidad de hidratación fuera a la brevedad máxima posible.

Mis pies descalzos hicieron contacto con el frío suelo, lo cual me dio un puñetazo de realidad que no estaba dispuesto a tolerar en ese instante, pues en un par de horas anteriores, la calidez de un relato junto a una persona de otro lugar del planeta hicieron que mis ojos, mi alma y mi cuerpo volvieran a soñar.

Si. Volví a soñar; quizás por unos días, quizás por unos meses, quizás por unos minutos, quizás por unos años, quizás... sólo quizás por un segundo. Segundo interminable que es mi presente pasado de una vida irreal que vivo llena de momentos de esperanza.

La esperanza es lo último que se pierde.

Mientras hablabas y sonreías me di cuenta que soñabas y viajabas como una libre ave que emprende sus primeros aletazos en búsqueda de la libertad... quizás de un sueño, quizás el mismo sueño que alguna vez tuve y que contigo vuelvo a creer.

El vaso llenó mi necesidad. El agua cristalina pura y desintoxicada viajaron por el fondo de mi cuerpo y la prontitud del tabaco (asesino sutil) se hicieron presente en mi más próximo deseo.

Salí y los naranjos colores del cielo, junto con la negrura eran el escenario perfecto para mi confesión más profunda. El silencio invadió mis pensamientos y crearon un zumbido eterno que fue difícil silenciar. La esperanza se fue con los sonidos de las aves nocturnas y con los vehículos perdidos en una noche perfecta.

Al darme cuenta que lo único que me quedaba era la esperanza, decidí entrar y ver el tesoro más deseado desde hace un par de horas. La negrura y los naranjos a mi espalda me repetían lo imposible y alcanzable a la vez que era en ese momento. Sacudí mis pensamientos y en una dosis de realidad necesaria para alguien con pocos pies en la tierra, aproveché ese instante preciso para acostar mis recuerdos y mis ideas y simplemente dormir...

La última mirada antes de caer en el sueño profundo se alzó al horizonte y vi que lo único que quedaba en la retina de mis ojos... era el negro y el naranjo.

miércoles, 3 de marzo de 2010

Cerrar antes de salir del cuarto

Como esa aquella vez que imaginé que el mundo estaba en mis dedos. Tal como esa vez donde no fuiste capaz de decir que no y te fuiste por el bosque. Si, como esa vez donde lo único que me queda son mis sueños, los cuales son cada vez más difíciles de cumplir, no sé si es porque estoy más viejo o porque simplemente ya no creo. Es como esa vez donde recorría junto a mi padre las distintas calles de Santiago y sabía que todo estaba bien, pues él y mi madre hicieron lo posible por crear un buen hombre.

Seré como ese hombre.

Sin embargo, no puedo de dejar de pensar en que sólo necesito que cierren la puerta del cuarto, para quedarme en la oscuridad sintiendo una vez más la soledad y rogando a los vientos que duerma pronto para poder tener un sueño eterno junto a ti.

Es como esa vez que me importaba una mierda lo que pasaba mañana o lo que paso ayer. Como esa vez donde simplemente deseaba que los días pasaran rápido y vivir las emociones cada vez más rápido. Si, vuelvo a decir que es como esa vez que dejé todo de lado para desbordar y simplemente lanzarme al mar para que este ponga un pause y contemplar tranquilamente tu rostro perfecto.

Es como esa vez donde me preguntaba si alguien leía toda la mierda que escribo o simplemente le importaba. Es como esa vez que admito ante el mundo que me siento más sólo que nunca y que lo único que quiero es estar acostado entre medio de mis padres y dormir junto a ellos.

Es como esa vez que mis ojos inundados recuerdan que alguna vez esos viejos queridos lanzaron a los vientos las bellas palabras carentes de sentido, que decían ¨nadie nunca te querrá como nosotros¨...

Es como esa vez que simplemente me hubiera gustado escuchar tu voz antes de dormir...

Es como esa vez que no hay nadie que cierre la puerta antes de salir del cuarto. Es como esa vez que pensé en levantarme y cerrarla yo. Es como esa vez que el olvido eterno de la permanente e incoherente esperanza de dejarla abierta para ver si alguien alguna vez llega.

Es como esa vez que digo ante el mundo que nunca me rendiré...
Es como esa vez que tú...en este momento... simplemente lloras.

viernes, 26 de febrero de 2010

Tres colores iluminaron

Primera parte del cierre principal donde faltaba el actor protagonista. Un disparo al aire había derrumbado su ilusión de seguir adelante, pues con el ensordecedor sonido se notó que era sólo una accidente en el planeta.

Así como todos lo somos, recuerda los compases de Lennon donde tan sólo piensa que no hay ni Dios ni paraíso. Que no hay banderas ni límites que perturban los sentimientos de esperanzas e ilusiones de un mundo terrenal y sin deseo.

Me niego rotundamente a no seguir soñando, ya que, aunque sé que no eres para nada lo que esperaba que fueras, aun sigo viendo las ventanas para ver si el sol, la luna, el frío y el calor vienen contigo.

Las risas de los niños sin preocupaciones siguen siendo el recuerdo nostálgico que llegan a las 17:26 Hrs.
Un poco desconectado de los colores, recurro a mi guía espiritual que habla tanta incoherencia como yo. Le pido la primera frase que se le venga a la mente y me dice ¨Los hombres son demasiado buenos como para que el hombre puede descender de ellos¨. Al darme un minuto de respiro, pone un toque de humor con un ¨es la primera hueá que se me viene a la mente¨.

Me río de la vida y de lo que provoca las distintas ideas que me aparecen en la soledad del cuarto. Tres colores me hacen ver que ilusiones o no, realidad o no... da simplemente lo mismo. Pues aunque existe o no exista las distintas cantidades de ideas, conceptos y quién sabe que mierda más... vivimos sólo hoy.

martes, 26 de enero de 2010

Un dos tres.. Un dos tres... Un dos tres..

Como una carta al viento me encontraba en el mundo al cual me he puesto recurrente visitante. Algo llamó mi atención. La envoltura del exterior me buscaba en un susurro que venía en pares, que de apoco fue avanzando hacia el proyecto, el cual tenía asiento principal, ya que el escenario era mi terraza.

Así, como un dos tres repetitivo llegaron a mi los sonidos de la ciudad que desde un momento a otro, me dejaron en un equilibrio de belleza incontenible. Sonreí y me volví a enamorar de la vida, pues en esta vida estás tú y estoy yo.

domingo, 10 de enero de 2010

Hoy...

Hoy es mi último domingo tranquilo en el hogar de mis padres...
Hoy es el último momento de protección...
Hoy cambia mi vida como alguna vez cambió o cambiará la tuya...
Hoy sonrío al viento con nostalgia y con miedo...
Hoy puede ser el mejor día de mi vida...
Hoy les digo que los amo con todo y que me duele dejarlos...
Hoy pienso en que la vida sigue y sigue y aun no sé dónde frenarla...
Hoy me doy cuenta que nunca estaré solo...
Hoy agradezco tenerte a ti, a ellos y a nosotros...
Hoy el viento es distinto pero igual...
Hoy me doy cuenta... que ya no soy un niño...

Hoy... sí... sólo hoy... estoy agradecido por lo que tengo... lo que tendré... y lo que dejé.

martes, 5 de enero de 2010

Todo se ha escrito

Mañana es la sordera del mañana. No queremos encontrarnos con lo escrito para nuestras vidas, pues una vez más nos encontramos en la guillotina eterna del paraíso patético y podrido, en la inmesidad del resplandor de un cigarro en un pulmón.

Me asusta leer lo que fueron capaz de decir las palabras sordas, pues la lectura una vez más me hace creer que algo no está bien. Tu... qué me dices de tu? serás capaz de entregar ese pequeño respiro faltante a mi corazón?

Somos tan distintos y tan parecidos, que lo que suele ser un juego... a veces simplemente se cumple.

Te escucho.

domingo, 3 de enero de 2010

Primero

No puedo evitar tolerar el miedo impaciente y presente en la mente de los que riman en la vida que poco evita. Si, pues canciones de poemas olvidados se escuchan es los oídos de los recién nacidos, que una vez más abren los ojos y sienten que tan solo la mirada de su madres es un eterno universo que nunca se dejará de aprender.

Pues, me detengo en pensar una vez más que no existe en este mundo absolutamente nada como el abrazo de alguien que te corresponde de vuelta. Las horas de soledad que me quedan, que te quedan, que les quedan; no bastarán para mover lo que llamamos, los ya conocidos incomprendidos, la esperanza. Ya que sabemos que suena como el eterno goteo del agua de la llave mal cerrada, porque su absolutez es constante y persistente sin podernos safar como quisiéramos.

Es tan simple como que nuestra calidad natural de persona, nos condena a nacer, morir y amar...

Tan solo un puñado de esperanza lanzada en el olvido del universo en ese ojo penetrante y simbólico de un destino tan onírico, que tan solo pensar en que está lejos me da un escalofrío y pienso que ya es tarde y sólo tengo tiempo para dormir y por esta vez... descansar de mis pensamientos.

jueves, 31 de diciembre de 2009

Menos segundos que hace unos cuantos

Sigo despertando a mitad en la noche aterrado. Debe ser por que el tiempo, aunque muchos no querremos, pasa y pasa y no hay manera de controlarlo. La fe juega una partida importante en las sensaciones determinadas de un pensamiento maldito que se repite una, otra, otra, otra, otra y otra vez. Será que estamos simplemente destinados a vivir así por siempre.

Cuánto... tan solo cuántos olvidados. Es cierto que somos una pequeñez infinita en este universo lleno de acertijos que probablemente jamás serán respondidos, sin embargo, no me gusta pensar en el olvido.

No. No es morir. Si morir fuera solo una etapa, se entendería como un proceso que durante años todas las culturas prometen una casa de acogida el día de nuestra hora.

Es como una casa de cartas que en cualquier momento se derriba sin previo aviso para despedirse de los pertinentes ni sonreír por última vez, pues no sé si es tan malo ser un agradecido del presente. Me gusta reírme, me gusta sentir, me gusta llorar, me gusta amar, me gusta que las cosas me gusten... me gusta vivir.

Tu, él, yo, aquellos. Tiempo, muerte, vida, nacimiento, letras y un poco de pisco para el olvido. Los pies descalzos en el gris de la ciudad fomentan la estupidez del olvido y no pensar en nada más que en lo que queremos olvidar.

Son las últimas horas del presente 2009. El otro, se vienen cambios rotundos, decisiones de vida, momentos especiales... pero ninguno como el presente, pues me da exactamente lo mismo lo que sucedió ayer y lo que sucederá mañana. A los interesados, les deseo desde lo más profundo de mi alma una permanente felicidad en esta vida tan corta...

lunes, 21 de diciembre de 2009

Chile es hoy...

Si.. es hoy. No dejaré pertubarme por pensamientos malditos en las noches y las mañanas siempre la sentiré con una gran sonrisa a la vida...

domingo, 13 de diciembre de 2009

Presione Pause

Todo estaba como un maniquí en su mejor época, porque la felicidad de un día tan importante se compartía con los cercanos, los no tan cercanos y muchos desconocidos. El sentimiento se quiebra al dar un paso tan importante, que se espera que pueda ser eterno.

¡No!... algo no quiso para el tiempo; la desconocida de la mesa del lado.

En búsqueda de algo importante creo que me enamoré. Se dice que cuando sientes el amor a primera vista simplemente te llega y sabes que ese momento es único y estático; como si todo lo demás estuviera en pause.

Quise inventar miles de formas de acercarme y simplemente vomitar palabras sin sentido en símbolo de un balbuceo y tartamudeo para cautivarte con mis palabras. Me faltaron agallas, pues el miedo al parecer un estúpido me dejó perplejo ante lo perfecto de tu rostro y tu sonrisa.

Si el destino es generoso conmigo, simplemente me conformo con saber tu nombre... por ahora, eres la chica del vestido negro y un cintillo celeste y de hoy en adelante serás dueña de mis sueños no cumplidos por nadie aun, pero ese aun eres tú.

viernes, 4 de diciembre de 2009

Punchi Punchi Drunk Drunk!


(cerebro desconectado... intente más tarde)