The Same Old Shit a Different Day

The Same Old Shit a Different Day

martes, 26 de enero de 2010

Un dos tres.. Un dos tres... Un dos tres..

Como una carta al viento me encontraba en el mundo al cual me he puesto recurrente visitante. Algo llamó mi atención. La envoltura del exterior me buscaba en un susurro que venía en pares, que de apoco fue avanzando hacia el proyecto, el cual tenía asiento principal, ya que el escenario era mi terraza.

Así, como un dos tres repetitivo llegaron a mi los sonidos de la ciudad que desde un momento a otro, me dejaron en un equilibrio de belleza incontenible. Sonreí y me volví a enamorar de la vida, pues en esta vida estás tú y estoy yo.

domingo, 10 de enero de 2010

Hoy...

Hoy es mi último domingo tranquilo en el hogar de mis padres...
Hoy es el último momento de protección...
Hoy cambia mi vida como alguna vez cambió o cambiará la tuya...
Hoy sonrío al viento con nostalgia y con miedo...
Hoy puede ser el mejor día de mi vida...
Hoy les digo que los amo con todo y que me duele dejarlos...
Hoy pienso en que la vida sigue y sigue y aun no sé dónde frenarla...
Hoy me doy cuenta que nunca estaré solo...
Hoy agradezco tenerte a ti, a ellos y a nosotros...
Hoy el viento es distinto pero igual...
Hoy me doy cuenta... que ya no soy un niño...

Hoy... sí... sólo hoy... estoy agradecido por lo que tengo... lo que tendré... y lo que dejé.

martes, 5 de enero de 2010

Todo se ha escrito

Mañana es la sordera del mañana. No queremos encontrarnos con lo escrito para nuestras vidas, pues una vez más nos encontramos en la guillotina eterna del paraíso patético y podrido, en la inmesidad del resplandor de un cigarro en un pulmón.

Me asusta leer lo que fueron capaz de decir las palabras sordas, pues la lectura una vez más me hace creer que algo no está bien. Tu... qué me dices de tu? serás capaz de entregar ese pequeño respiro faltante a mi corazón?

Somos tan distintos y tan parecidos, que lo que suele ser un juego... a veces simplemente se cumple.

Te escucho.

domingo, 3 de enero de 2010

Primero

No puedo evitar tolerar el miedo impaciente y presente en la mente de los que riman en la vida que poco evita. Si, pues canciones de poemas olvidados se escuchan es los oídos de los recién nacidos, que una vez más abren los ojos y sienten que tan solo la mirada de su madres es un eterno universo que nunca se dejará de aprender.

Pues, me detengo en pensar una vez más que no existe en este mundo absolutamente nada como el abrazo de alguien que te corresponde de vuelta. Las horas de soledad que me quedan, que te quedan, que les quedan; no bastarán para mover lo que llamamos, los ya conocidos incomprendidos, la esperanza. Ya que sabemos que suena como el eterno goteo del agua de la llave mal cerrada, porque su absolutez es constante y persistente sin podernos safar como quisiéramos.

Es tan simple como que nuestra calidad natural de persona, nos condena a nacer, morir y amar...

Tan solo un puñado de esperanza lanzada en el olvido del universo en ese ojo penetrante y simbólico de un destino tan onírico, que tan solo pensar en que está lejos me da un escalofrío y pienso que ya es tarde y sólo tengo tiempo para dormir y por esta vez... descansar de mis pensamientos.