No puedo evitar tolerar el miedo impaciente y presente en la mente de los que riman en la vida que poco evita. Si, pues canciones de poemas olvidados se escuchan es los oídos de los recién nacidos, que una vez más abren los ojos y sienten que tan solo la mirada de su madres es un eterno universo que nunca se dejará de aprender.
Pues, me detengo en pensar una vez más que no existe en este mundo absolutamente nada como el abrazo de alguien que te corresponde de vuelta. Las horas de soledad que me quedan, que te quedan, que les quedan; no bastarán para mover lo que llamamos, los ya conocidos incomprendidos, la esperanza. Ya que sabemos que suena como el eterno goteo del agua de la llave mal cerrada, porque su absolutez es constante y persistente sin podernos safar como quisiéramos.
Es tan simple como que nuestra calidad natural de persona, nos condena a nacer, morir y amar...
Tan solo un puñado de esperanza lanzada en el olvido del universo en ese ojo penetrante y simbólico de un destino tan onírico, que tan solo pensar en que está lejos me da un escalofrío y pienso que ya es tarde y sólo tengo tiempo para dormir y por esta vez... descansar de mis pensamientos.
1 comentario:
El universo eterno en los ojos de la madre, el infinito creer de una vida con evidente final...
Es un buen tema... que la afinidad de creer en poder seguir creyendo, es la capacidad que nosotros tenemos para también poder seguir creando...
Buen tema, buena capacidad expresiva... =D
Dany
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