Oh don't, don't, don't get out
Sh-sh-sh-sh-I can't see the sunshine
Oh, I'll be waiting for you, baby
Cause I'm through
Sit me down
Shut me up
I'll calm down
And I'll get along with you
Alright
Shut me up
Shut me up
And I'll get along with you
Escucha!
The Same Old Shit a Different Day
jueves, 27 de octubre de 2011
domingo, 23 de octubre de 2011
No hay peor ciego que el que no quiere ver
Mirando esos recuerdos que me hacen notar la persona que soy en realidad, entro en una conjunción absurda de vervos que no me dan la lección de vida que necesito.
Me cuesta tanto tomarme el tiempo y disfrutar ese presente el cual tanto predico. A momentos, soy tan intenso que no me permito ver lo que está sucediendo realmente en el mundo por el cual vivo y muero.
No hay nada cierto. Sólo una cosa. Todo cosa que existe y que nace muere en algún momento, y es por esta misma razón que me aferro de tal manera a las cosas, pues me duele despedirme y saber finalmente que hay que aprender a decir adios.
Cuando pueda encontrar la manera de despedirme, aprenderé finalmente a disfrutar de los momentos y poder sentir los silencios de la vida, los cuales te dan los momentos de reflexión necesarios para poder encontrar ese sentido tan fundamental cuando te encuentras sólo. Es extraño saber, que desde muy joven que predico la idea principal de la vida que uno nace y muere solitario ante el mundo, pero es tan difícil darse cuenta que necesito de tal manera el afecto de las personas para poder sentirme seguro ante el mundo. Mi cabeza y mi corazón no se encuentrar para nada congruentes, pues mis decisiones no son correctas al momento de tomarlas y cuando logro decidirme finalmente por alguna me doy cuenta que ya es muy tarde, lo sé, es absurdo, pues el tiempo es una ilusión permanente ante una vida que lo único que nos demuestra por la enseñanza es que uno simplemente debe agradecer el estar vivo.
Disfrutar tanto el amor como el dolor. Sentir cada sensación y disfrutarla, pues como esta vida no hay otra y como este momento no existe alguno. Tantas cosas he perdido por no saber las respuestas necesarias en el momento necesario, y a lo único que finalmente llego como conclusión es mi eterna visión fatalista de una vida que es hermosa y al momento de querer vivir todo en todo momento no me permito saber dónde estoy y qué estoy haciendo en realidad.
Desde hace mucho tiempo que estoy en un hoyo infinito y no salgo. Desde hace mucho tiempo que no sé para dónde voy ni con quién. Es complicado, pues aun así, agradezco a la vida la oportunidad de vivirla pero no la estoy viviendo.
Te extraño tanto que me duele. Te quiero tanto que me duele. Sonrío tanto que me duele. Te recuerdo tanto que me duele. Me duele tanto, que no soy capaz de admitir mi dolor y pienso en la ilusión de encontrarte nuevamente en este mundo y en esta vida, pero sólo pensar en eso me priva de tantas otras cosas que están pasando y que me las estoy perdiendo. Francamente, me da lo mismo. Pues has sido el sustento de muchas cosas necesario para seguir adelante, pero en el momento que estuve contigo no supe darme el tiempo de estar realmente contigo y empecé a sentir todas las cosas que nos estabamos perdiendo del mundo, siendo que la razón principal de mi paz necesaria has sido siempre tú.
Pido y pido ayuda a todo el mundo, pero es imposible darme cuenta que la ayuda está, pero no la quiero recibir por mi sentimiento eterno de hacer todo por mi mismo. David... basta. Descanza de verdad. No puedes hacer todo siempre y empieza a hacer las cosas de verdad y pensando sólo en ellas y no en otra.
Admité tus errores, vive con ellos y trata de superar lo que necesitas superar... pues en el momento que estés listo, todos los caminos se habrán cerrado y estarás dónde mismo has estado durante mucho tiempo.
Me haces falta... mucha falta. Y no es por todos los momentos hermosos que vivimos, sino porque has sido mi sustento durante mucho tiempo y sin tí, debo aprender a vivir sólo... y no quiero.
Ante todo esto, no queda más que sonreír... pues si la muerte te sonríe sólo queda sonreirle de vuelta.
Me cuesta tanto tomarme el tiempo y disfrutar ese presente el cual tanto predico. A momentos, soy tan intenso que no me permito ver lo que está sucediendo realmente en el mundo por el cual vivo y muero.
No hay nada cierto. Sólo una cosa. Todo cosa que existe y que nace muere en algún momento, y es por esta misma razón que me aferro de tal manera a las cosas, pues me duele despedirme y saber finalmente que hay que aprender a decir adios.
Cuando pueda encontrar la manera de despedirme, aprenderé finalmente a disfrutar de los momentos y poder sentir los silencios de la vida, los cuales te dan los momentos de reflexión necesarios para poder encontrar ese sentido tan fundamental cuando te encuentras sólo. Es extraño saber, que desde muy joven que predico la idea principal de la vida que uno nace y muere solitario ante el mundo, pero es tan difícil darse cuenta que necesito de tal manera el afecto de las personas para poder sentirme seguro ante el mundo. Mi cabeza y mi corazón no se encuentrar para nada congruentes, pues mis decisiones no son correctas al momento de tomarlas y cuando logro decidirme finalmente por alguna me doy cuenta que ya es muy tarde, lo sé, es absurdo, pues el tiempo es una ilusión permanente ante una vida que lo único que nos demuestra por la enseñanza es que uno simplemente debe agradecer el estar vivo.
Disfrutar tanto el amor como el dolor. Sentir cada sensación y disfrutarla, pues como esta vida no hay otra y como este momento no existe alguno. Tantas cosas he perdido por no saber las respuestas necesarias en el momento necesario, y a lo único que finalmente llego como conclusión es mi eterna visión fatalista de una vida que es hermosa y al momento de querer vivir todo en todo momento no me permito saber dónde estoy y qué estoy haciendo en realidad.
Desde hace mucho tiempo que estoy en un hoyo infinito y no salgo. Desde hace mucho tiempo que no sé para dónde voy ni con quién. Es complicado, pues aun así, agradezco a la vida la oportunidad de vivirla pero no la estoy viviendo.
Te extraño tanto que me duele. Te quiero tanto que me duele. Sonrío tanto que me duele. Te recuerdo tanto que me duele. Me duele tanto, que no soy capaz de admitir mi dolor y pienso en la ilusión de encontrarte nuevamente en este mundo y en esta vida, pero sólo pensar en eso me priva de tantas otras cosas que están pasando y que me las estoy perdiendo. Francamente, me da lo mismo. Pues has sido el sustento de muchas cosas necesario para seguir adelante, pero en el momento que estuve contigo no supe darme el tiempo de estar realmente contigo y empecé a sentir todas las cosas que nos estabamos perdiendo del mundo, siendo que la razón principal de mi paz necesaria has sido siempre tú.
Pido y pido ayuda a todo el mundo, pero es imposible darme cuenta que la ayuda está, pero no la quiero recibir por mi sentimiento eterno de hacer todo por mi mismo. David... basta. Descanza de verdad. No puedes hacer todo siempre y empieza a hacer las cosas de verdad y pensando sólo en ellas y no en otra.
Admité tus errores, vive con ellos y trata de superar lo que necesitas superar... pues en el momento que estés listo, todos los caminos se habrán cerrado y estarás dónde mismo has estado durante mucho tiempo.
Me haces falta... mucha falta. Y no es por todos los momentos hermosos que vivimos, sino porque has sido mi sustento durante mucho tiempo y sin tí, debo aprender a vivir sólo... y no quiero.
Ante todo esto, no queda más que sonreír... pues si la muerte te sonríe sólo queda sonreirle de vuelta.
miércoles, 12 de octubre de 2011
La luz de la ilusión es de color azúl
Errante el caminante ambulante que buscaba una ilusión en un pueblo lejano. Lloramos por él cuando quedó de luto por el sueño perdido. Mañana será un nuevo día le gritaban los vecinos al ver su cara de derrota. No... No lo será él pensaba.
Todavía se recuerda de su última mirada, pues no era lo que él esperaba.
Todos lo querían menos ella. Parecía que estuviera buscando algo o alguien... Ya no importaba, pues la ilusión y el sueño ya estaban muertos... Lo único que ahora le queda es esperar la muerte lenta para luchar otra ves, sólo que esta ves él ya no sabe si tendrá la fuerza suficiente para volver a creer, pues como ella Dios no creó ninguna más.
Llorar en la oscuridad y esperar la decadencia... La noches son más largas cuando no puedes dormir por el insomnio del enamoramiento sin respuesta.
Todavía se recuerda de su última mirada, pues no era lo que él esperaba.
Todos lo querían menos ella. Parecía que estuviera buscando algo o alguien... Ya no importaba, pues la ilusión y el sueño ya estaban muertos... Lo único que ahora le queda es esperar la muerte lenta para luchar otra ves, sólo que esta ves él ya no sabe si tendrá la fuerza suficiente para volver a creer, pues como ella Dios no creó ninguna más.
Llorar en la oscuridad y esperar la decadencia... La noches son más largas cuando no puedes dormir por el insomnio del enamoramiento sin respuesta.
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