The Same Old Shit a Different Day

The Same Old Shit a Different Day

domingo, 23 de octubre de 2011

No hay peor ciego que el que no quiere ver

Mirando esos recuerdos que me hacen notar la persona que soy en realidad, entro en una conjunción absurda de vervos que no me dan la lección de vida que necesito.
Me cuesta tanto tomarme el tiempo y disfrutar ese presente el cual tanto predico. A momentos, soy tan intenso que no me permito ver lo que está sucediendo realmente en el mundo por el cual vivo y muero.

No hay nada cierto. Sólo una cosa. Todo cosa que existe y que nace muere en algún momento, y es por esta misma razón que me aferro de tal manera a las cosas, pues me duele despedirme y saber finalmente que hay que aprender a decir adios.

Cuando pueda encontrar la manera de despedirme, aprenderé finalmente a disfrutar de los momentos y poder sentir los silencios de la vida, los cuales te dan los momentos de reflexión necesarios para poder encontrar ese sentido tan fundamental cuando te encuentras sólo. Es extraño saber, que desde muy joven que predico la idea principal de la vida que uno nace y muere solitario ante el mundo, pero es tan difícil darse cuenta que necesito de tal manera el afecto de las personas para poder sentirme seguro ante el mundo. Mi cabeza y mi corazón no se encuentrar para nada congruentes, pues mis decisiones no son correctas al momento de tomarlas y cuando logro decidirme finalmente por alguna me doy cuenta que ya es muy tarde, lo sé, es absurdo, pues el tiempo es una ilusión permanente ante una vida que lo único que nos demuestra por la enseñanza es que uno simplemente debe agradecer el estar vivo.

Disfrutar tanto el amor como el dolor. Sentir cada sensación y disfrutarla, pues como esta vida no hay otra y como este momento no existe alguno. Tantas cosas he perdido por no saber las respuestas necesarias en el momento necesario, y a lo único que finalmente llego como conclusión es mi eterna visión fatalista de una vida que es hermosa y al momento de querer vivir todo en todo momento no me permito saber dónde estoy y qué estoy haciendo en realidad.

Desde hace mucho tiempo que estoy en un hoyo infinito y no salgo. Desde hace mucho tiempo que no sé para dónde voy ni con quién. Es complicado, pues aun así, agradezco a la vida la oportunidad de vivirla pero no la estoy viviendo.

Te extraño tanto que me duele. Te quiero tanto que me duele. Sonrío tanto que me duele. Te recuerdo tanto que me duele. Me duele tanto, que no soy capaz de admitir mi dolor y pienso en la ilusión de encontrarte nuevamente en este mundo y en esta vida, pero sólo pensar en eso me priva de tantas otras cosas que están pasando y que me las estoy perdiendo. Francamente, me da lo mismo. Pues has sido el sustento de muchas cosas necesario para seguir adelante, pero en el momento que estuve contigo no supe darme el tiempo de estar realmente contigo y empecé a sentir todas las cosas que nos estabamos perdiendo del mundo, siendo que la razón principal de mi paz necesaria has sido siempre tú.

Pido y pido ayuda a todo el mundo, pero es imposible darme cuenta que la ayuda está, pero no la quiero recibir por mi sentimiento eterno de hacer todo por mi mismo. David... basta. Descanza de verdad. No puedes hacer todo siempre y empieza a hacer las cosas de verdad y pensando sólo en ellas y no en otra.

Admité tus errores, vive con ellos y trata de superar lo que necesitas superar... pues en el momento que estés listo, todos los caminos se habrán cerrado y estarás dónde mismo has estado durante mucho tiempo.

Me haces falta... mucha falta. Y no es por todos los momentos hermosos que vivimos, sino porque has sido mi sustento durante mucho tiempo y sin tí, debo aprender a vivir sólo... y no quiero.

Ante todo esto, no queda más que sonreír... pues si la muerte te sonríe sólo queda sonreirle de vuelta.

1 comentario:

Marce! dijo...

Creo saber o querer saber de lo que hablas, no te daré un consejo, ni trataré de consolarte, no creo que sea eso lo que necesitas, sabes bien que es lo que tienes que hacer y no soy nadie para sacarte de allí. Sólo te diré que me gustaría verte bien, ser una persona alegre sin tener que fingirlo, ser alegre porque sientes que tu vida lo es.
Tú a mí e quisiste enseñar a vivir, así de simple, siempre me decías que viviera y no me cuestionara las cosas, pues te cuento que hoy vivo,y vivo simple; la simplicidad y complejidad de la vida es algo exquisito que quizás haz perdido y sería un buen horizonte para empezar.
cómo te dije no busco darte un consejo, creo que eres un hombre sabio como para necesitarlo, sólo quiero que sepas que tú me enseñaste a mí cual era el camino a la felicidad y si bien n lo encontré por mucho tiempo... llevo mucho tiempo caminando en él...pero la entrada siempre fue y será tuya...
vive David...sólo vive
te quiero mucho
Gracias