The Same Old Shit a Different Day

The Same Old Shit a Different Day

miércoles, 27 de marzo de 2013

Por qué será que siempre a todos estos idiotas les atemoriza hablar con la verdad. 

sábado, 23 de marzo de 2013

Hoy es cuando soy feliz con poco

Era obvio. Cuando uno esfuerza las cosas es difícil que salga como uno lo piensa, es más, creo y he vivido un cuestionamiento constante de saber si es que estoy bien enfocado.
Pues durante los últimos años sólo he pensado en un sólo objetivo. Una sola meta. En un sólo sentimiento. En un sólo recuerdo.

Es soberbia pura pensar en que no he cometido errores, como también pensar en que he hecho lo que ha estado a mi alcance y es natural que vaya contra la corriente y la adversidad... pero para qué seguir haciendo más esfuerzo donde lo que sigue ya no depende de mí.

Sé que no soy alguien perfecto, como también sé que me falta mucho para poder lograr eso que buscamos en un subconsciente absoluto y arrebatado. Sé muchos defectos que sacan los peores defectos de otros... pero también sé que no soy un mal tipo.

"Todo en la vida se devuelve"; y no pensar así como a la espera de recibir algo a cambio. Simplemente sonreír y abrazar lo que traiga el destino, ya que de alguna forma sé que cada palabra y cada momento vivido ha sido de mi manera más pura y más sincera.

Nunca me ha gustado mentir. Como tampoco me ha gustado hacer sufrir a las personas y es por lo mismo que aunque todo salga mal y tenga que lidiar diariamente con la adversidad.... seguiré avanzando con la frente en alto para buscar mis objetivos, aunque estos dependan o no dependan de mis decisiones.

Simplemente seguir ahí, en pie, sonriente y feliz, pues no importa cuántas veces caigas sino cuántas veces te levantes.

martes, 19 de marzo de 2013

Caminamos sin avanzar mientras lloramos el silencio y buscamos sin encontrar cuando no logramos ver el firmamento. Pues una vez ya fue suficiente para llegar a ese punto que busca y rebusca lo que no está claro en esa distancia.

Si, pues llegó el instante del pensamiento y el autoencuentro de un destino que se forja agraciadamente como el metal en las manos de aquel herrero. Un martillo tras otro invaden los recuerdos. Un respiro tras otro inflan nuestro pecho. Una sonrisa, un momento, un abrazo o un beso.

Cómo hacer lo que nadie ha hecho si estamos tan lejos.

Y son los sonidos. Esos ruidos molestos que hacen mis pasos en aquel piso de madera, los que no dejan que los amantes del silencio puedan escuchar tranquilamente los susurros de los sentimientos. La sutileza, la ternura, la felicidad, el coqueteo, el misterio, la pena, el reencuentro...

Lo entiendo, lo acepto y lo leo, pues qué otra cosa puede ser la fuente de motivación que poseo mientras espero. Sentado, paciente y extrañamente en silencio... pues ya sé que ahora último sólo he sido un necio.

miércoles, 13 de marzo de 2013

Quería decirte algo, pero no sabía cómo. Quería escribir algo, pero no sabía qué.
Mucho tiempo que esas palabras quedaron olvidadas en las letras que muchas veces me hacen falta, pues es hoy el día en que decido seguirte.
Y es raro porque no siento que lo deba decir en el más puro sentido de que esas mismas palabras se las puede llevar el tiempo. Es más, lo que siento habla directamente de nuestro lenguaje... ese mismo que sólo tú y yo hablamos junto a ese pedacito de luz que se ve al fondo.
También te confieso que me cansé de responder preguntas por lo mismo. Nadie podrá entender el tiempo dedicado a algo que puede ser lo que nosotros queramos que sea.
Queda poco y mientras las cosas pasan y el tiempo me burla, me voy sintiendo más tranquilo. Es algo que ya está y sonrío al sólo pensar que te veré nuevamente...