The Same Old Shit a Different Day

The Same Old Shit a Different Day

viernes, 26 de febrero de 2010

Tres colores iluminaron

Primera parte del cierre principal donde faltaba el actor protagonista. Un disparo al aire había derrumbado su ilusión de seguir adelante, pues con el ensordecedor sonido se notó que era sólo una accidente en el planeta.

Así como todos lo somos, recuerda los compases de Lennon donde tan sólo piensa que no hay ni Dios ni paraíso. Que no hay banderas ni límites que perturban los sentimientos de esperanzas e ilusiones de un mundo terrenal y sin deseo.

Me niego rotundamente a no seguir soñando, ya que, aunque sé que no eres para nada lo que esperaba que fueras, aun sigo viendo las ventanas para ver si el sol, la luna, el frío y el calor vienen contigo.

Las risas de los niños sin preocupaciones siguen siendo el recuerdo nostálgico que llegan a las 17:26 Hrs.
Un poco desconectado de los colores, recurro a mi guía espiritual que habla tanta incoherencia como yo. Le pido la primera frase que se le venga a la mente y me dice ¨Los hombres son demasiado buenos como para que el hombre puede descender de ellos¨. Al darme un minuto de respiro, pone un toque de humor con un ¨es la primera hueá que se me viene a la mente¨.

Me río de la vida y de lo que provoca las distintas ideas que me aparecen en la soledad del cuarto. Tres colores me hacen ver que ilusiones o no, realidad o no... da simplemente lo mismo. Pues aunque existe o no exista las distintas cantidades de ideas, conceptos y quién sabe que mierda más... vivimos sólo hoy.

1 comentario:

Anónimo dijo...

El ombligo parado no te deja "dormir" sin embargo da pie al sueño semiconsciente y chispiante del viernes tardero un poco expectante del devenir. Tanto asi que la frase celebre un poco ciclica la encontré, cambiaste y fin...es parte de la diversion, del día a día.


Oda a la comida hostigante auspiciadora de conexiones sinapticas pro/pensantes.