The Same Old Shit a Different Day

The Same Old Shit a Different Day

jueves, 7 de julio de 2016

Que tú no hables del mundo, no quiere decir que el mundo no hable de ti. La violencia está en todos lados y siempre saldrán mejor parados aquellos que la sepan esquivar.

lunes, 27 de junio de 2016

El proceso de la vida debería ser distinto, donde el aprendizaje y las herramientas sean incorporadas en la niñez, para que cuando seas adulto tengas lo suficiente para poder seguir tus sueños y, por sobre todo, cumplirlos. Así, existirían muchos seres más plenos y no tanto estúpido y amargado ente sin valores, sin emociones y sin metas.

jueves, 10 de marzo de 2016

Mi actos quedarán siempre definidos por mis errores, por mis pasiones. Mientras levanto la cabeza y absorbes la diversidad con patas, te das cuenta que para qué aprender una vez, si podemos aprender dos veces.
En paz, en silencio y en un profundo invierno, me riman solo los perpetuos.

lunes, 7 de marzo de 2016

A veces me pregunto el camino de las decisiones y los pensamientos, como si estuviéramos destinados a vagar por el inconsciente y descubrir las cosas que dejamos de lado. Cómo sería tener el control de las situaciones y jugar con la grandeza.
Los estados emocionales son afectados constantemente por nuestros deseos más profundos de atención, o quizás de éxito. Como si decidiéramos encontrar las cosas que nos fallan y nos hacen más débil. Encontrar un destino sobre lo que es vivido me parece tan utópico como abstracto.
Y en momentos como este podría asegurar mis valores más profundos, a cambio de la certeza de luchar diariamente por ser una mejor persona, por no afectar en las decisiones de los demás y ser un observador permanente de la grandeza encontrada en la vida misma.

Leer cosas y experiencias ajenas nos impiden desarrollar la hermosura de la vivencia misma y ser alguien autodidacta. Como encontrar el fin último si no nos caemos en el intento, pero nos olvidamos también del desgaste físico y mental.

Hasta dónde se puede aguantar?

Los límites personales son casi tan necesarios como el autocontrol y la autocompasión. Vivir por segunda vez las mismas experiencias pasa del aprendizaje a la estupidez.

Tan necesario me resulta escribir al instante de no encontrar las respuestas y seguir donde mismo me encontré en mi mejor y mi peor momento. Sin embargo, y con la poca certeza que me queda en este tipo de situaciones, debería decir finalmente que reír es lo único que queda en una vida como esta, en un momento único y en un tiempo indefinido. 

Gravedad

Es como girar en el mismo eje; punzado, mareado, eterno y drenado. Como la gravedad, una fuerza fuera de los tiempos y de los espacios. Como el amor.

Sentado y esperando el mañana, cansado y aburrido de lo que pase y no pase, como la monotonía y las malas decisiones, las malas mareas y los paseos desgastados. Buscar el tesoro donde queda olvido, polvo en las brazas del fuego incombustionado de lo que queda del día nublado. Será el poco oxígeno, o la poca vida, o el poco interés.

Luchar diariamente es lo que nos hace más fuerte, pues el reír en la poca honestidad será una enseñanza difícil de lograr. O aceptar, como el perro que queda esperando a su amo que nunca vuelve.

Como desgarrar de a poco y sacar los pedazos secos de piel. Insipidez es el  recuerdo, pero ahora digo que es lamento, no como el boliviano de aquella canción que nos perturba el conocimiento. Es altura, es deseo, es sonrisas y es hueveo. Un péndulo de una energía cíclica que perdura y perdura con algo más fuerte que la tal gravedad.

Olvidarse es tan difícil como avanzar. Como cuando caminas en el barro y vez más adelante tu mejor árbol de vida, verde, alto. Sin ramas ni hojas. Sin color ni fin.

Finalmente uno debe aprender en base a la experiencia. En base al conocimiento y aprender a alejar el instinto, que aunque inspirado por el deseo y la superación permanente, es abstracto como difuso, hermoso... Pero también mentira.

domingo, 6 de marzo de 2016

palabras opacas

Partir donde no hay que ir, como vivir donde alguna vez morí. Sentir cuando volví, mientras pedí lo que vi.
Reír, reír y reír.
Lo que escapa a lo que vuelve sin ser llamado, podría ser quizás lo que nos mantiene en blanco, como cuando canto y opaco lo que va en el taco del último tabaco.
Dentro de lo que queda y va, ya no está lo que fue escrito en un fa. Esa canción fue más allá, para llegar donde no estás y mirar con un quizás, que donde no va y tampoco está... Llegará.

sábado, 5 de marzo de 2016

Caminando por los árboles encontré los mares nublados. Esos que suenan a la distancia y no haces más que escuchar su magnificencia, como aquel donde los creyentes que se ahogaron en sus buenos pensamientos junto a sus deseos más profundos, flotan en un olvido.

Es ver la marea entrar en un permanente descanso. Un sueño eterno. Un amor imposible. Un vaso vacío. Un respiro en el tiempo.

Como ir jugando con la gravedad que queda, simulando entregar un mensaje eterno al que alguna vez creyó en que era cierto. Nada queda más que patear las piedras azules y volver donde nacimos, ahí donde nos quieren, ahí donde nos escuchan, ahí donde nos quedan los últimos rojos.

jueves, 24 de septiembre de 2015

Las palabras se las llevó el viento. Lamento y el destello que dejó perplejo. Como el evento que llevaba aquel festejo.

Tantas líneas y tantas cosas. Como tratar lo intratable y buscarte en tus lagunas, soñar en tus destellos y llorar en tus añejos, como el tiempo que vino y no volvió.

Tanto que amo los dos y olvidar los primeros.

No queda ya el brillo tapado en el polvo, no en el soplo del poco aire que me queda. Alzar mi última mano, pero saber que ya es en vano. Perdí, lloré, amé y viví.

martes, 22 de septiembre de 2015

Compás en retroceso

Es el sol de primavera, el viento cuando andas enfermo y la sociedad que va decayendo. Vulgar, simples, gustosos y refinados son los árboles que cantan. Como esa vez cuando creímos en un plan perfecto.

Los matices blancos y los matices negros. El miedo. El saludo y el amor, como la vez primera que resultaba perfecto, como una historia contada pero con un final distinto; un volver a lo mismo y la falta de afecto.

La paciencia con la verdad, el camino y la identidad. Oh! Maldita identidad que te has perdido en el facilísimo. Confundir el talento con el gusto. Como tragar pintura y escupir gritos, o quizás eran los grillos.


jueves, 17 de septiembre de 2015

En la profundidad más agraciada de mi alma, es el momento exacto donde te confieso que no tienes idea lo que me haces falta.

lunes, 10 de agosto de 2015

Es una partida nueva, como una voltereta. Así como darse vuelta y volver sentado y con las manos al centro, exactamente como quedaste, como saliste.
La vida no para, no espera, no avisa... de prisa.
Y la capacidad de encontrar la justificación exacta para dejar de hacer lo que siempre quisiste, como también llegar a una razón perfectamente imperfecta para desistir. La tranquilidad se encuentra donde siempre estuvo y mientras sepas que diste lo que tu sensatez permitió no quedará culpa.

Caminar distinto y sanar los desgarros. Empezar donde quedaste. Mirar sonriente otra vez y dejar ir lo que nunca estuvo. Amarte a ti para amar de nuevo.

martes, 4 de agosto de 2015

Sería

Mientras lucho con el nudo en mi garganta,
como camino en contra del que aguanta.
Es un pedazo el que me arrancas,
de una parte que me desgarra.

Es tu silencio el que me atrapa,
arrastra, maltrata, salta y me mata.
Y busco lo que queda y me raja,
para olvidarte y quedarme con lo que me basta.