Es una partida nueva, como una voltereta. Así como darse vuelta y volver sentado y con las manos al centro, exactamente como quedaste, como saliste.
La vida no para, no espera, no avisa... de prisa.
Y la capacidad de encontrar la justificación exacta para dejar de hacer lo que siempre quisiste, como también llegar a una razón perfectamente imperfecta para desistir. La tranquilidad se encuentra donde siempre estuvo y mientras sepas que diste lo que tu sensatez permitió no quedará culpa.
Caminar distinto y sanar los desgarros. Empezar donde quedaste. Mirar sonriente otra vez y dejar ir lo que nunca estuvo. Amarte a ti para amar de nuevo.
La vida no para, no espera, no avisa... de prisa.
Y la capacidad de encontrar la justificación exacta para dejar de hacer lo que siempre quisiste, como también llegar a una razón perfectamente imperfecta para desistir. La tranquilidad se encuentra donde siempre estuvo y mientras sepas que diste lo que tu sensatez permitió no quedará culpa.
Caminar distinto y sanar los desgarros. Empezar donde quedaste. Mirar sonriente otra vez y dejar ir lo que nunca estuvo. Amarte a ti para amar de nuevo.
No hay comentarios:
Publicar un comentario