Las grandes oportunidades se dan sólo una vez
The Same Old Shit a Different Day
viernes, 28 de septiembre de 2012
lunes, 10 de septiembre de 2012
Y Siempre hay uno
Siempre hay uno que queda,
pueden estar todos quemados.
Siempre hay alguien que observa,
a pesar que te queden los sueños olvidados.
Siempre alguien se aleja,
de seguro están todos los acompañados.
Y siempre hay uno que reza...aunque sean todos sus dioses prestados.
Siempre hay uno que espera,
junto todos sus hilos cortados.
Siempre hay alguien que sueña,
mirando sus placeres pausados.
Siempre habrá alguien que preserva,
lo que el tiempo a secado.
Y Siempre hay uno que vuela... pensando en todos los momentos robados.
pueden estar todos quemados.
Siempre hay alguien que observa,
a pesar que te queden los sueños olvidados.
Siempre alguien se aleja,
de seguro están todos los acompañados.
Y siempre hay uno que reza...aunque sean todos sus dioses prestados.
Siempre hay uno que espera,
junto todos sus hilos cortados.
Siempre hay alguien que sueña,
mirando sus placeres pausados.
Siempre habrá alguien que preserva,
lo que el tiempo a secado.
Y Siempre hay uno que vuela... pensando en todos los momentos robados.
viernes, 7 de septiembre de 2012
jueves, 6 de septiembre de 2012
C'est la vie
El día está como los pensamientos.
Lo que viene está como los sentimientos. O quizás como esos momentos. En el libro que leo se habla de un verano constante, pero con la existencia clara de un invierno que viene.
Todo es un ciclo.
Como dicen algunos, no hay deuda que no se pague ni plazo que no se cumpla. El verano se va, pero también el invierno. Después de la calma viene la tormenta, pero; también después de la tormenta viene la calma.
Todo es un ciclo.
Pues no hay una cosa que no dependa de la otra. Así se basa el equilibrio donde vivimos y, al momento de aceptarlo, todo tiene sentido.
Todo es un ciclo.
Nada es absoluto. Ni el amor más intenso ni el olvido más profundo. El sueño más onírico ni la realidad más terrenal.
Todo es un ciclo.
Si. Si acepto que es un invierno constante; puede llegar un verano. Que después de la tormenta, puede llegar la calma, que no es un amor intenso y tampoco un sueño onírico, pues puede llegar el olvido y puedo encontrarme en la tierra.
Así es la vida.
Lo que viene está como los sentimientos. O quizás como esos momentos. En el libro que leo se habla de un verano constante, pero con la existencia clara de un invierno que viene.
Todo es un ciclo.
Como dicen algunos, no hay deuda que no se pague ni plazo que no se cumpla. El verano se va, pero también el invierno. Después de la calma viene la tormenta, pero; también después de la tormenta viene la calma.
Todo es un ciclo.
Pues no hay una cosa que no dependa de la otra. Así se basa el equilibrio donde vivimos y, al momento de aceptarlo, todo tiene sentido.
Todo es un ciclo.
Nada es absoluto. Ni el amor más intenso ni el olvido más profundo. El sueño más onírico ni la realidad más terrenal.
Todo es un ciclo.
Si. Si acepto que es un invierno constante; puede llegar un verano. Que después de la tormenta, puede llegar la calma, que no es un amor intenso y tampoco un sueño onírico, pues puede llegar el olvido y puedo encontrarme en la tierra.
Así es la vida.
lunes, 3 de septiembre de 2012
domingo, 2 de septiembre de 2012
Medrar
Nos vamos o nos quedamos.
Depende del estado o del estrado.
O no? pienso, digo y pierdo.
Miro, huelo y recuerdo.
Desordenado es el aniversario,
del año que no me ha vuelto un sabio.
Números; las palabras y el no estés,
de una, una, otra y otra vez.
Pues vez es con zeta y no ese;
sí. Ese de ver lo que ve y crece.
Pero uno es uno y no dos como los dos,
viajan y ríen en mundo con una lejana voz,
de dos en dos que van en pos.
Depende del estado o del estrado.
O no? pienso, digo y pierdo.
Miro, huelo y recuerdo.
Desordenado es el aniversario,
del año que no me ha vuelto un sabio.
Números; las palabras y el no estés,
de una, una, otra y otra vez.
Pues vez es con zeta y no ese;
sí. Ese de ver lo que ve y crece.
Pero uno es uno y no dos como los dos,
viajan y ríen en mundo con una lejana voz,
de dos en dos que van en pos.
viernes, 31 de agosto de 2012
Dualidad
Sólo en un mundo perfecto logramos dejar los pensamientos en tres dimensiones. Son los números que nos llevan a la realidad, pues son estos mismos los que ponen en orden las palabras. Sí. Porque en el otro lado están éstas que hacen todo lo contrario a sus complementos.
Ellas bailan y cantan. Se van con el viento pero construyen paraísos. Algunas son cautelosas, otras son excesivamente extrovertidas, pero siempre tienen la capacidad de seducir a cualquier oído que llega con nuevas historias al cerebro. Algunas incluso, son tan poderosas que hacen que el mismo cerebro haga una sinapsis y las transforme en los más diversos sentimientos.
Pero los números nos dejan en la realidad. Nos ponen cuentas que no podemos pagar o segundos que no podemos cumplir. Nos nivelan unos a otros, dando sentimientos de superioridad quizás equivocados. Sin embargo, no son del todo mal. Pues como las palabras a veces se las lleva el viento, los números nos hacen recordad momentos importantes. Un nacimiento, una muerte, un aniversario o tal vez un primer beso.
La dualidad esta, nos da entender que existe un equilibrio en todo. Creo que para encontrarlo, debe existir un pensamiento que no de por sentado las cosas que no tiene que dar por sentadas.
Sí. Probablemente me estés necesitando, pero probablemente también te esté necesitando. Sin embargo, hay que esperar nuevamente el equilibrio para lograr una comunión exacta entre las palabras y los números, pues esta vez creo que un concepto ha sido mayor por sobre otro.
Ellas bailan y cantan. Se van con el viento pero construyen paraísos. Algunas son cautelosas, otras son excesivamente extrovertidas, pero siempre tienen la capacidad de seducir a cualquier oído que llega con nuevas historias al cerebro. Algunas incluso, son tan poderosas que hacen que el mismo cerebro haga una sinapsis y las transforme en los más diversos sentimientos.
Pero los números nos dejan en la realidad. Nos ponen cuentas que no podemos pagar o segundos que no podemos cumplir. Nos nivelan unos a otros, dando sentimientos de superioridad quizás equivocados. Sin embargo, no son del todo mal. Pues como las palabras a veces se las lleva el viento, los números nos hacen recordad momentos importantes. Un nacimiento, una muerte, un aniversario o tal vez un primer beso.
La dualidad esta, nos da entender que existe un equilibrio en todo. Creo que para encontrarlo, debe existir un pensamiento que no de por sentado las cosas que no tiene que dar por sentadas.
Sí. Probablemente me estés necesitando, pero probablemente también te esté necesitando. Sin embargo, hay que esperar nuevamente el equilibrio para lograr una comunión exacta entre las palabras y los números, pues esta vez creo que un concepto ha sido mayor por sobre otro.
miércoles, 29 de agosto de 2012
Garboso
Camina lento el caminante,
pues cualquiera puede una vez cansarse.
Sí. Cansarse para la burguesía,
que aunque parecía que volvía,
quedaba a la deriva de todas sus divas.
Los tres colores,
o la comida?
o la bebida?
No. Son sus mujeres.
Audaces, seguras y lejanas.
Presentes, valientes y cercanas.
Llegan como se van y vuelven como no están,
pues camina de nuevo el caminante,
inventando palabras al instante.
Oleante?
cantante?
saltante?
No... Sólo basta con pimpante.
pues cualquiera puede una vez cansarse.
Sí. Cansarse para la burguesía,
que aunque parecía que volvía,
quedaba a la deriva de todas sus divas.
Los tres colores,
o la comida?
o la bebida?
No. Son sus mujeres.
Audaces, seguras y lejanas.
Presentes, valientes y cercanas.
Llegan como se van y vuelven como no están,
pues camina de nuevo el caminante,
inventando palabras al instante.
Oleante?
cantante?
saltante?
No... Sólo basta con pimpante.
lunes, 27 de agosto de 2012
Existo
¿Cómo se puede descansar si hay tanta idea dando vuelta por la cabeza? Acostarse temprano no es la solución para dormir profundamente y despertar al siguiente día renovado.
Escribir, escribir y escribir. Escribir tanto como si las palabras no alcanzaran para poder entrelazar las ideas.
Leer, leer y leer. Leer tanto que pueda encontrar la inspiración necesaria para poder definir lo indefinido.
Los sueños en los sueños, ya que no hay espacio dentro del día a día para las ilusiones, pues en el único lecho donde puede pasar todo lo que añoras está en tu cabeza y en ningún otro lugar. A veces, me pregunto si en algún momento de la infinidad del universo habrá el espacio necesario para todos los pensamientos oníricos cumplidos. Un espacio donde lo más puros sentimientos existan y convivan unos con otros.
Las religiones lo llaman paraíso. La filosofía habla del bien común. Los ateos hablan de una utopía.
Tres y tres maneras distintas de nombrar algo inexistente. Pero si no existe por qué tantos lo definen.
Será que las palabras tienen la necesidad natural de calificar algo entre su ser y no ser. Quizás solo las preguntas abren la posibilidad de existencia por sobre la definición. Si. Amo las palabras y sus significados, como también amo sin esperar amor en respuesta.
La espera. Mientras hablaba con un cercano le decía que no hay que hacer las cosas esperando algo de vuelta, sino que hacer lo que se tenga que hacer por solo la satisfacción de hacerlo. Ayudar sin esperar un gracias. Amar sin esperar amor de vuelta. Sonreír sin esperar una sonrisa de respuesta. Llorar sin esperar una lágrima que aparezca, pues como ya he dicho esta vida es una y no ninguna. Sólo una posibilidad por sobre las otras posibilidades de tener la decisión de vivir cada momento en la unidad de su propia independencia.
La verdad es que no tengo idea si existe un Dios ni un paraíso. Tampoco sé con certeza mi futuro, pero puedo decir con realidad que soy; y buscaré, lucharé y moriré por los sueños que muchas veces se me han negado, pues en ese momento donde esté a segundos de encontrar mi lecho de muerte, espero por primera vez mirar hacia mi pasado... sonreírle y decirle por última vez gracias por el regalo de vivir.
Escribir, escribir y escribir. Escribir tanto como si las palabras no alcanzaran para poder entrelazar las ideas.
Leer, leer y leer. Leer tanto que pueda encontrar la inspiración necesaria para poder definir lo indefinido.
Los sueños en los sueños, ya que no hay espacio dentro del día a día para las ilusiones, pues en el único lecho donde puede pasar todo lo que añoras está en tu cabeza y en ningún otro lugar. A veces, me pregunto si en algún momento de la infinidad del universo habrá el espacio necesario para todos los pensamientos oníricos cumplidos. Un espacio donde lo más puros sentimientos existan y convivan unos con otros.
Las religiones lo llaman paraíso. La filosofía habla del bien común. Los ateos hablan de una utopía.
Tres y tres maneras distintas de nombrar algo inexistente. Pero si no existe por qué tantos lo definen.
Será que las palabras tienen la necesidad natural de calificar algo entre su ser y no ser. Quizás solo las preguntas abren la posibilidad de existencia por sobre la definición. Si. Amo las palabras y sus significados, como también amo sin esperar amor en respuesta.
La espera. Mientras hablaba con un cercano le decía que no hay que hacer las cosas esperando algo de vuelta, sino que hacer lo que se tenga que hacer por solo la satisfacción de hacerlo. Ayudar sin esperar un gracias. Amar sin esperar amor de vuelta. Sonreír sin esperar una sonrisa de respuesta. Llorar sin esperar una lágrima que aparezca, pues como ya he dicho esta vida es una y no ninguna. Sólo una posibilidad por sobre las otras posibilidades de tener la decisión de vivir cada momento en la unidad de su propia independencia.
La verdad es que no tengo idea si existe un Dios ni un paraíso. Tampoco sé con certeza mi futuro, pero puedo decir con realidad que soy; y buscaré, lucharé y moriré por los sueños que muchas veces se me han negado, pues en ese momento donde esté a segundos de encontrar mi lecho de muerte, espero por primera vez mirar hacia mi pasado... sonreírle y decirle por última vez gracias por el regalo de vivir.
domingo, 26 de agosto de 2012
El Silencio
Con el tiempo me doy cuenta que nada es de una razón absoluta. Cada uno ha tenido durante la historia de su propia vida millones de experiencias, decisiones, caminos y gustos distintos.
Me pregunto ¿Cuál es la permanente necesidad de que los otros piensen como piensas? ¿Por qué no entender que cada ser es un universo independiente que busca la creación de sus propias ideas?
Sí. Está bien. Se puede comentar, debatir y quizás llegar a un punto en común. Sin embargo, la intensa necesidad de algunos de tener siempre la razón provoca - a veces inconsciente - una matanza de las ilusiones de otros.
Lo mejor, es guardar silencio y observar. Estar seguro de lo que quieres y luchar a eso que quieres llegar, pues es una vida las que se nos ha regalado y siempre existirá la lealtad incondicional de tu persona y no de otra. Pues, aunque nos duela saberlo, en esta vida naceremos, viviremos y moriremos en la soledad de nuestro ser.
Me pregunto ¿Cuál es la permanente necesidad de que los otros piensen como piensas? ¿Por qué no entender que cada ser es un universo independiente que busca la creación de sus propias ideas?
Sí. Está bien. Se puede comentar, debatir y quizás llegar a un punto en común. Sin embargo, la intensa necesidad de algunos de tener siempre la razón provoca - a veces inconsciente - una matanza de las ilusiones de otros.
Lo mejor, es guardar silencio y observar. Estar seguro de lo que quieres y luchar a eso que quieres llegar, pues es una vida las que se nos ha regalado y siempre existirá la lealtad incondicional de tu persona y no de otra. Pues, aunque nos duela saberlo, en esta vida naceremos, viviremos y moriremos en la soledad de nuestro ser.
jueves, 23 de agosto de 2012
Hell
No sabía cómo expresarlo. Ahora, mientras hago los deberes lo pensé y me di cuenta que simplemente los sentimientos eran mayores que mis palabras.
Mucho más tranquilo, puedo expresarte que nunca quise decir que no hayas sabido el cómo vivir; sino que, ahora que te conocí, logré saber que la única forma de hacerlo de verdad... era juntos.
Había que creerlo para saberlo y ahora lo creo.
Mucho más tranquilo, puedo expresarte que nunca quise decir que no hayas sabido el cómo vivir; sino que, ahora que te conocí, logré saber que la única forma de hacerlo de verdad... era juntos.
Había que creerlo para saberlo y ahora lo creo.
Suscribirse a:
Entradas (Atom)