The Same Old Shit a Different Day
martes, 1 de julio de 2008
uno
Uno era el número que pasaba ese día, uno era el hombre sólo; caminante y pensante en una calle larga de adoquines en el centro e la ciudad. Uno era el pensamiento del poeta antes de su escritura, como uno era el que formalizaba el acto desgraciado del suicidio.
Palabras, palabras y más palabras eran las que faltaban día a día en el mundo onírico y subjetivo de una sociedad sin futuro. Cada pensamiento caía por su propio peso, haciendo efectivo el concepto de la gravedad en los sentimientos.
¿qué nos pasó?... nada. Simplemente la hoja seguía su camino a reencontrarse con el suelo.
Mañana...mañana no será otro día.
domingo, 22 de junio de 2008
Mi atardecer
Puedo ser mucho mejor que esto.
Dije mi adios, este es mi atardecer.
Voy a ser mucho mejor que esto.
Quiero ser mejor que esto,
a nade le importa.
Quiero ser mejor que esto.
Adios... Adios amado tiempo.
Adios... Adios rayo de luz
Adios... Adios estaré bien.
Adios... Adios, Buenas... Buenas Noches.
My Sundown - Jimmy Eat World
martes, 17 de junio de 2008
El lápiz
viernes, 13 de junio de 2008
Buscando Sonrisas
sábado, 7 de junio de 2008
La misma vieja mierda en un día distinto
El sol no da signos de vida en ese día de tormenta. El barro espeso y duro se abre paso frente a todos los parajes, particularmente esenciales que existen esa jornada. Las gotas - inmensas rocas lanzadas con furia - caen, caen y caen, como si la fuerza de gravedad tuviera un efecto especial sobre ellas.
Todo nublado, oscuro, depresivo y desesperanzador estaban con imponentes presencias ese día.
Una tarde fría de agosto, sin ningún acontecimiento fuera de lo normal se presentaba. La gente moría - como lo hace todos los días -, lloraba - como lo hace todos los días-, sonreía - como lo hace todos los días -, miraba - como lo hace todos los días -, nacía - como lo hace todos los días -, comía - como lo hace todos los días -, pecaba - como lo hace todos los días -, corría - como lo hace todos los días -, robaba- como lo hace todos los días -.
¿Qué era distinto? Era la misma vieja mierda en un día distinto. Era así? La mierda es la misma en un día distinto?
No... No lo era. Algo raro se sentía en el ambiente. Algo con un toque de positivismo... ¿Positivismo? Que palabra más extraña aparece en este manifiesto negativista... Son los polos opuestos sobre lo que gira y se equilibra todo... ¿Equilibrio... Balance... Bueno y malo... eso quiere decir que no todo lo que veo es lo que existe... hay más cosas... hay otro camino... qué es eso del positivismo?... necesito saberlo, sentirlo, gustarlo, olerlo... el universo. Sí, como la teoría que dice que en todo lo bueno hay algo malo, y en todo lo malo hay algo bueno... pero si sólo conozco un camino... solo estoy acá sin ningún tipo de esperanza...
En ese momento de lucidez del extraño momento de razón que tuvo la rosa en ese día distinto, pero con la misma vieja mierda, fue lo que cambió todo. La pequeña que mantenía un duelo constante por la pérdida de un pétalo, tuvo un sentimiento que jamás había sentido. Algo que inundaba su esencia y que de una manera particular le hacía sentir el nuevo concepto de esperanza... algo desconocido, único y muy poco tangible, pero que sin embargo, llenó esos vacíos que nunca habían sido llenados por nada.
En ese momento, y como en la más mala película Hollywoodense, un pequeño destello de luz se abrió camino por la espesas nubes y se posiciona en las raíces de la pequeña rosa.
Esta, vio el pequeño milagro con una expresión especial. Sí, pues este día era distinto, pero la misma vieja mierda ya no estaba... había desaparecido junto a las espesas nubes, el denso barro y las pesadas gotas. Ahora todo era vida. Quizás el día de mañana volvería la tormenta y sería la misma vieja mierda, pero eso no importaba; lo que en verdad importaba era que hoy... sólo hoy, ya no era la misma mierda.
viernes, 28 de diciembre de 2007
lunes, 17 de diciembre de 2007
Es así
¿Qué importa lo que piensen? ¿Qué importa lo que miren? ¿Qué importa lo que opinen? Me interesa cada vez menos… Por ahora solo quiero soñar…
martes, 4 de diciembre de 2007
En una noche como esa
Todo transcurría normal en una noche como esa.
Las luces mezcladas con el azul marino en una noche como esa.
Mientras mis oídos desconectados en una noche como esa,
mi alma pedía a gritos sonreír en una noche como esa.
Parecía por un momento no estaba todo como debía estar en una noche como esa,
pero al final de las infinitas líneas blancas en una noche como esa,
llegué a encontrarme con la blancura de la noche esa...
Miré a la derecha... respiré
luego; a la izquierda viré.
Fue como encontrar otro camino,
sentir otro destino,
soñar otro motivo,
sonreír como se hace con un buen vino.
Todo tan grande, tan lleno, tan preciso;
blanco, perfecto, deseable, reflexivo,
amable, feliz, nostálgico, pensativo,
soñante y lejano.
Un futuro distinto.
No todo estaba perdido en una noche como esa.
Mis oídos viajaron y se reencontraron en una noche como esa.
Fue un símbolo de unión en una noche como esa.
Mi alma, mis ojos, mis manos, mi nariz, mis oídos en una noche como esa,
decidieron unirse y sentir, sentir y sentir en una noche como esa,
dejando su resultado en una sonrisa perfecta en una noche como esa.
Difícil... amargo, distinto y sensible es el recuerdo de una noche como esa,
pues otra de esas... no será vista ni sentida por nadie que no allá vivido la noche como aquella.
viernes, 28 de septiembre de 2007
Manifiesto de un soñador
A veces siento que el mundo va girando con su respectivo curso normal. Sin embargo, entre más observo las distintas cualidades del contexto al cual vivo, me doy cuenta que a veces soy el único que sonríe a lo que trae la experiencia de la vida.
Estoy en total desacuerdo con grandes pensadores, los cuales pueden invadir de un pensamiento negativo a lo que en verdad podemos lograr ser como personas. La experiencia a lo vivido no es un pretexto o un sinónimo de los distintos errores que podemos cometer, sino que más que es eso es la ley natural a la cual estamos sometidos como vidas.
¿Quién no ha cometido un error? ¿Quién en algún momento no ha caído? ¿Quién ha hecho todo bien? Somos entes racionales a las cuales las distintas situaciones a las que estamos sometidos, nos hacen aprender día a día de nuestras caídas. Pero eso no es algo malo, al contrario, pues hacen que la ésta tenga esa riqueza y esa esencia que la hace tan especial como la conozco.
Es mucho más fácil impregnarse de un pensamiento negativo. Es mucho más fácil abrir las puertas de nuestros sentimientos, para mirar la infinita realidad a la cual estamos sometidos. Ese mundo de mierda que nos muestra día a día a las almas cada vez menos soñadoras, los malditos asesinatos, secuestros, terrorismo y una falta de moralidad extrema. Si.. lo sé, también puedo impregnarme del pesimismo extremo al cual estamos rodeados. A pesar de eso, miro las distintas perfecciones de la esencia real de la vida. Mis sentidos me ayudan de una manera clara a disfrutar y luchar contra la pasión natural del ser humano y su autodestrucción.
Nadie en ningún momento dijo que era fácil, pero no es un motivo claro para dejar caer los brazos y rendirse al destino natural. Tenemos la capacidad de reír, amar, llorar, sufrir, tener miedo, tener esperanza y tener sueños. Quien sabe cuántas personas en el momento antes de su partida, pidieron tan sólo una oportunidad. Y nosotros, rodeados de buenos motivos para seguir viviendo, luchando y soñando nos ponemos a pensar en lo maldito de la vida.
No busco un cambio; tampoco una conciencia; tampoco una enseñanza, sino que al igual que muchos que muestran día a día sus pensamientos, yo muestro el mío.
Decidí tomar un camino distinto, un camino de esperanza y de sueños. Sigo creyendo en la gente, en los sentimientos y en la vida… pues como trae muchas cosas que prueban nuestras habilidades como personas, también trae regalos mágicos que hacen creer más y más en que la belleza y la esperanza existen.
Gracias a todas las personas y las cosas que me hacen creer en la belleza natural y perfecta del mundo. Así como algunas me las destruyen, ustedes me hacen saber de que sí hay cosas por las cuales luchar y sinceramente… no me daré por vencido.
miércoles, 26 de septiembre de 2007
Una experiencia motivadora
Espíritus a lo largo del mundo, viajaban por distintos pueblos impulsados por la música. En Estados Unidos, país odiado por muchos, fue el aposento donde se crió un concepto conocido hasta el día de hoy en todo el planeta. Sólo cuatro letras podían entregar una inyección de adrenalina a los distintos amantes de la expresión directa de energías varias, las cuales mediante sus Gibsons lograban crear una armonía, casi necesaria en esos tiempos, entre los autores y lo receptores. El mundo cambiaba. El Rock había nacido.
Muchas imágenes distintas aparecen el recuerdo de todos cuando se juntan esas cuatro letras para entregar un concepto tan grande como lo es el Rock. Sin embargo, hay uno en específico con una canción en particular, al cual me gustaría detenerme y darle el resto de las líneas de este pequeño tributo.
En una ciudad llamada Saint Louis, el 18 de octubre de 1926 nace Chuck Berry. Con grandes éxitos del Rock and Roll como, Roll Over Bethoven, Rock and Roll Music, Route 66 o Johnny B. Goode, el ganador del Grammy en 1984 logró insertar su nombre en los grandes exponentes del género a lo largo de la historia.
Quizás es un poco vergonzoso contar mi primera experiencia con Chuck Berry. Esta me transporta a los últimos años de la década de los 80, cuando dentro de mi filmografía favorita se encontraba una de las mejores películas para los niños de la época, “Volver Al Futuro”. Gloriosa y magistral es la imagen donde Michael J. Fox, con su guitarra interpreta en el baile de enamoramiento de sus padres, una canción de este gran autor, “Johnny B. Goode”. Más característico y ejemplar se hace este momento, cuando uno de los músicos de la banda de acompañamiento de Fox, llama por teléfono a uno de sus primos (Chuck Berry), invitándolo a escuchar la nueva melodía expuesta. ¿Será Michael J. Fox uno de los precursores del Rock and Roll?; En el mundo de ahora, es difícil saberlo.
Es casi inevitable asimilar Johnny B. Goode con mis primeros indicios a la afinidad que tengo el día de hoy con el Rock and Roll. Al analizar la letra de este tema, nos encontramos con el sentimiento puro de libertad y de amor al arte de la música. Johnny, es asimilado con un nombre típico en Norteamérica en esos tiempos, en nuestro país sería reemplazado con un “Juanito”; y al pronunciar B. Goode en inglés, se iguala a la expresión “Be good” (se bueno). Entonces en el idioma castellano la traducción real de Johnny B. Goode es Juanito sé bueno.
"En lo profundo de Louisiana, cerca de Nueva Orleans
No hay mejores palabras para describir el sentimiento real de esta canción, como lo son sus mismas líricas, las cuales se repletan de similitudes y de contextualizaciones a lo vivido en esos días por grandes ejemplos del Rock. Cada momento. Cada instante donde necesito una motivación similar a una inyección de adrenalina pura, busco dentro de mis archivos musicales a Johnny B. Goode, donde mágicamente el sonido de una Gibson, con una batería con influencias Jazz y del Blues, con un piano lleno de vida y la voz de Berry gritándome palabras simples, pero con tanta energía como “sé bueno”, me motivan y me hacen salir de la burbuja, dándome el aliento necesario para salir adelante y mirar todo con otro punto de vista. Por eso y por mucho más es que agradezco a la vida, por darme algo tan preciado, motivante y necesario, como lo es el Rock and Roll.