Triste se encontraba el grafito, pues ya nadie lo ocupaba para nada. La revoluvión de las tecnologías lo hicieron caer en la verguenza de no evolucionar y simplmente quedar olvidado junto a los artefactos ya no utilizados con el tiempo.
Ya a nadie le interesa lo que escribes... lo que lees... lo que piensas.
Un pensamiento al aire de los sueños, por ese grafito olvidado.
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