The Same Old Shit a Different Day

The Same Old Shit a Different Day

sábado, 7 de junio de 2008

La misma vieja mierda en un día distinto

La rosa caída por la muerte de un pétalo, se pregunta si es que existe un momento en el cual algo mágico; especial y real se manifieste con el simple propósito de encontrar algún tipo de esperanza.

El sol no da signos de vida en ese día de tormenta. El barro espeso y duro se abre paso frente a todos los parajes, particularmente esenciales que existen esa jornada. Las gotas - inmensas rocas lanzadas con furia - caen, caen y caen, como si la fuerza de gravedad tuviera un efecto especial sobre ellas.

Todo nublado, oscuro, depresivo y desesperanzador estaban con imponentes presencias ese día.

Una tarde fría de agosto, sin ningún acontecimiento fuera de lo normal se presentaba. La gente moría - como lo hace todos los días -, lloraba - como lo hace todos los días-, sonreía - como lo hace todos los días -, miraba - como lo hace todos los días -, nacía - como lo hace todos los días -, comía - como lo hace todos los días -, pecaba - como lo hace todos los días -, corría - como lo hace todos los días -, robaba- como lo hace todos los días -.

¿Qué era distinto? Era la misma vieja mierda en un día distinto. Era así? La mierda es la misma en un día distinto?

No... No lo era. Algo raro se sentía en el ambiente. Algo con un toque de positivismo... ¿Positivismo? Que palabra más extraña aparece en este manifiesto negativista... Son los polos opuestos sobre lo que gira y se equilibra todo... ¿Equilibrio... Balance... Bueno y malo... eso quiere decir que no todo lo que veo es lo que existe... hay más cosas... hay otro camino... qué es eso del positivismo?... necesito saberlo, sentirlo, gustarlo, olerlo... el universo. Sí, como la teoría que dice que en todo lo bueno hay algo malo, y en todo lo malo hay algo bueno... pero si sólo conozco un camino... solo estoy acá sin ningún tipo de esperanza...

En ese momento de lucidez del extraño momento de razón que tuvo la rosa en ese día distinto, pero con la misma vieja mierda, fue lo que cambió todo. La pequeña que mantenía un duelo constante por la pérdida de un pétalo, tuvo un sentimiento que jamás había sentido. Algo que inundaba su esencia y que de una manera particular le hacía sentir el nuevo concepto de esperanza... algo desconocido, único y muy poco tangible, pero que sin embargo, llenó esos vacíos que nunca habían sido llenados por nada.

En ese momento, y como en la más mala película Hollywoodense, un pequeño destello de luz se abrió camino por la espesas nubes y se posiciona en las raíces de la pequeña rosa.
Esta, vio el pequeño milagro con una expresión especial. Sí, pues este día era distinto, pero la misma vieja mierda ya no estaba... había desaparecido junto a las espesas nubes, el denso barro y las pesadas gotas. Ahora todo era vida. Quizás el día de mañana volvería la tormenta y sería la misma vieja mierda, pero eso no importaba; lo que en verdad importaba era que hoy... sólo hoy, ya no era la misma mierda.

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