The Same Old Shit a Different Day

The Same Old Shit a Different Day

domingo, 9 de noviembre de 2014

Rodar y rodar

Los momentos más verdaderos son los momentos más propios.
Pues hoy me he mirado a los ojos con el deseo y una vez más caigo en el lamento del después. De la melancolía maldita y el amor incondicional, del predicador pero nunca del aplicador, pues hoy, mañana; la clave, no escucharán más el último suspiro de aquel lamento sin efecto.

Y no me pidas que no vea en tus miradas tus mentiras, de los pensamientos sin una justificación ni reacción ante el prejuicio permanente de mis malas decisiones.

Los conocimientos y las lágrimas quedarán para después. Por ahora, mientras respiro profundamente mis finales sueños, te miro, te espero, te muero.

Por mi dignidad digo entre nudos y mis celos  que dignamente te quiero.


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