El problema está en cómo se presentan las cosas. Aceptar tal vez que lo grandioso del contexto, es la diversidad de pensamientos y amores; amores por la infinidad de opciones que existen en absolutamente todo.
Ayer, mientras estaba en mi período de reflexión recurrente, vi pasar una familia entera de inmigrantes. En realidad no supe la relación entre ellos, sólo me llamó la atención lo felices que se veían. Niños y niñas jugando alrededor de los adultos con una libertad absoluta.
Sentí quizás envidia. También alegría, pero después nostalgia. Curiosidad y tolerancia por aquellos seres humanos que entienden que en la simplicidad de las cosas se encuentra una felicidad más plena. Sin embargo, vive y deja vivir es el lema de hoy y lo ponemos en práctica aceptando que el otro tiene derecho de pensar distinto y no aceptar en la sutileza el bien común de algunos.
Creo que me sigue llamando la atención lo inusual de esta distancia.
Ayer, mientras estaba en mi período de reflexión recurrente, vi pasar una familia entera de inmigrantes. En realidad no supe la relación entre ellos, sólo me llamó la atención lo felices que se veían. Niños y niñas jugando alrededor de los adultos con una libertad absoluta.
Sentí quizás envidia. También alegría, pero después nostalgia. Curiosidad y tolerancia por aquellos seres humanos que entienden que en la simplicidad de las cosas se encuentra una felicidad más plena. Sin embargo, vive y deja vivir es el lema de hoy y lo ponemos en práctica aceptando que el otro tiene derecho de pensar distinto y no aceptar en la sutileza el bien común de algunos.
Creo que me sigue llamando la atención lo inusual de esta distancia.
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