Hace mucho que no tenía un domingo de reflexión. Muchos llaman el séptimo día de la semana, como ese día de descanso; descanso que hace muchos días no lograba conseguir.
Es extraño darme cuenta que la razón principal por la cual trabajo en demasía el último tiempo, es para olvidar y no admitir que necesito el afecto de la sociedad, la que me ha tratado con ignorancia desde que a mi me empezó a dar lo mismo.
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