The Same Old Shit a Different Day

The Same Old Shit a Different Day

miércoles, 4 de enero de 2012

Noche Santiago

Es como si fuera algo del destino. Me siento con ganas de escribir y tenía la ventana del blog abierto. La magia pasa como en todas las cosas pequeñas que están ahí para observarlas. Tantas pasó por mi cabeza esta noche, empezando por extender la jornada nocturna de una manera poco particular y quizás apresurada (dejar que las cosas fluyan), terminando sentado en mi cama horas pasadas en la noche.

Es extraño como en una ciudad tan grande, encuentras pequeños focos de vida y de comportamientos de supervivencia a una ciudad que no duerme nunca. Desde esperar a que te pase a buscar tu pareja en el auto, que obviamente tiene minutos de retraso, hasta el tipo que busca desesperadamente un acto de hombría que implica la velocidad de su coche contra el mío. Como la vida es una escena de la mejor película de humor negro, no importa cuán rápido salga un coche u otro, los dos se vuelven a encontrar en el siguiente semáforo. Así sucedió. Después de ese acto de hombría, al cual no me vi aludido pues iba pensando en otra cosa, el siguiente acto fue aun más impresionante. Pues la actitud de mi contrincante cambió radicalmente y la salida apresurada y agresiva que había tenido en el semáforo anterior, ahora había cambiado por una actitud más pasiva y tolerante.

No digo que sea un acto independiente y digno de análisis, sólo pienso que la violencia es en base a la acción y reacción de las cosas. Y así en todo campo; la misma violencia psicológica y física, el desamor, la frustración y cualquier acto o pensamiento que nos desoriente y nos haga daño. Quizás, un acto tan simple como no considerar un acto de violencia como violencia, hace que en la misma violencia de todas las cosas, éstas se eliminen o supriman de una manera considerable el daño, que en algunos casos es irreparable.

No hay comentarios: