Tú y yo sabemos que esto es para ti. Estás en el último lugar del mundo viviendo nuevas experiencias, conociendo nuevas personas y abriendo nuevos caminos. Quizás nada es lo que necesitas de verdad, pero la certeza de tal decisión puede ser aplastada y olvidada con un sólo si.
Aun recuerdo el momento que sentí tu presencia. La casa era vieja, la gente era la misma; sí, esa misma gente que tantos años ha estado conmigo en el viaje de mi vida. Todo era normal, sólo que estabas tú y ya era distinto.
Ese día, había estado en Los Andes con mi familia celebrando las fiestas patrias, con un asado y miles de desconocidos. Recuerdo que había sonreído al viento, pues el paisaje que miraban mis ojos en ese instante, quería que todo el planeta lo disfrutara. No sé por qué - puede ser otra jugarreta estúpida y pegajosa de Dios - ese día en particular deseaba tanto ir a compartir con mis viejos amigos. Fui con mis nuevos, a encontrarme con los antiguos. Lo novedoso del momento era que tocaban cumbias e iba a existir un ambiente dieciochero para los presentes que no estaba dispuesto a perder.
Es irónico como en el paisaje más lindo del planeta en ese instante, mis deseos me transportaban a la capital, pues había algo que me llamaba la atención antes de todo. Habrás sido tú?
No importa. No quiero pensarlo, sólo quería que supieras mi día antes de conocerte. Acabo de llegar de tu casa, compartiendo una buena botella de vino y con la mejor gente con quién quería estar, quizás con quienes tú querías estar de verdad.
Hemos compartido muy buenos momentos, que sólo tú y yo sabemos. Por ahora, sólo te digo que para mi sigues siendo un misterio sin respuesta. Tú mirada perdida y profunda me dan un universo entero de ideas y pensamiento que me encantaría recorrer, pero considero que es prudente en este momento no ser tan intenso como acostumbro ser.
Buen viaje has realizado a los límites del mundo. Uno de los
estados más importantes que permiten el sueño permanentes de la vida.
Nacen tus distintas nociones del tiempo transcurrido hasta ahora,
nos dan el pie para pensar que no nacimos para vivir un sólo camino
ya establecido, sino que los aciertos que damos son frutos del hoy.
Ese momento determinado es un fruto de los sueños. No pienses en mañana y en lo que sucederá. Piensa en no hay lugar como aquí, ni mejor tiempo como ahora. Mis bendiciones y mis mejores deseos para alguien tan bella y tan esencial como tú...
Mi Regalo...
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