Era una sonrisa envolvente. Caminabas al compás del mañana, que era posible con el pasar de los segundos.
Algo ya no está presente, pues sé que se ha perdido en el camino el alma que quedaba desganada.
La banca ya vieja, era un escupitajo del dolor más sincero presente en el recuerdo de lo que nunca volverá. También, te ves vacía y con falta de algo en común.; una nota muda que rompe el ritmo que sonó como una hermosa sinfonía...
Qué queda para los otros, sólo seguir componiendo la música infinita que busca la perfección en la pulpa del caos del desorden. Un extracto del jugo de una fruta, un polen de un lilium podrido, un aleteo imparable de un picaflor, un orgasmo lanzado al silencio eterno, un sueño en un pequeño inocente o sólo un respiro profundo en el mar virgen...
Es un amanecer lento... un poco frió y un poco cálido, que crea un acurruco encapuchado para mirar el horizonte presentado en el contraste de los colores de la montaña, esa misma que te hace presente una centésima de paz...en lo personal, es suficiente y no porque sea un mediocre conformista, sino que a veces no necesito un por qué.
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